Nos hace falta profundizar en nuestro ser evangelizadores y educadores de la fe. Se experimenta una, cada vez mayor, fragilidad, y a veces incapacidad, en ser apóstoles y misioneros de los jóvenes. Y al mismo tiempo se corre el riesgo de no educar a nuestros jóvenes en un fuerte sentido de ciudadanía, de justicia social y de valores evangélicos que lleven a interiorizar como programa de vida el servicio a los demás, el compromiso en la vida pública, la honestidad personal y la alergia a todo tipo de corrupción, la sensibilidad ante un mundo en movimiento y donde tantos emigran, con una sensibilidad por la creación y la ‘casa común’ que nos ha sido donada, y siempre buscando la defensa de quien es indefenso, de quien no tiene palabra, de quien es descartado.

1. ¿Qué queremos decir con “La política del Padrenuestro” en Don Bosco?

 

Es muy conocido en las Memorias Biográficas el episodio en el que la expresión (la política del Padre Nuestro) surgió durante un encuentro entre Don Bosco y Pío IX en 1867: El propio Papa, acuciado por el peso de los acontecimientos, llegó a preguntar a Don Bosco con qué política resolvería la delicada situación italiana. Nuestro padre fundador respondió sin dudarlo: -«Mi política es la de Vuestra Santidad. Es la política del Padrenuestro. En el Padrenuestro suplicamos que venga el Reino del Padre celestial sobre la tierra, esto es, que se extienda más, que sea mejor comprendido, más vivo, más poderoso y glorioso: ¡Venga tu Reino! Y esto es lo que importa.»

 

2. Buenos cristianos

• Viviendo en la fe del Señor y con la guía del Espíritu.
• Arraigados y fundados en la caridad (Efesios 3:14-19).
• Vivir en la escucha de Dios que nos habla y viviendo lo que se anuncia, con la necesidad de Evangelizar
y ofrecer el primer anuncio y la catequesis.
• Verdaderos cristianos y verdaderos educadores hoy con espiritualidad salesiana.
• Buenos cristianos como desafío en medio de los ambientes no cristianos.
• Buenos cristianos en los ambientes post-creyentes o post-cristianos.
• Una fe vivida juntos, y “en salida” de nosotros mismos.

3. Honrados ciudadanos

• Los jóvenes nos esperan en la “casa de la vida”.
• Educarnos y educar a nuestros jóvenes en la ciudadanía y en el compromiso social.
• Educarnos y educar a nuestros jóvenes en el compromiso y en el servicio político.
• Educarnos a nosotros mismos y educar a nuestros jóvenes con honestidad y manteniéndonos
libres de la corrupción.
• Sensibles y corresponsables en un mundo en movimiento y migración.
• Cuidar la casa común como nos piden los jóvenes (Laudato Si’,13).
• En la defensa de los derechos humanos y especialmente de los derechos de los menores.

 

 

4. Con el auxilio de nuestra Madre

En la perspectiva de una educación que ayude a los muchachos, muchachas y jóvenes, y a todos nosotros como educadores y evangelizadores de la Familia Salesiana, la presencia de María tiene una dimensión no solo devocional, sino “política”: es la Madre que Auxilia a sus hijos e hijas a vivir de modo pleno su compromiso con Dios y con el mundo creado, nuestra «política del padrenuestro». 


Que nuestra Madre Auxiliadora interceda por todos.

 

 

 

Roma, 24 de julio 2019
Ángel Fernández Artime, sdb